Si tu empresa trabaja con Navision, es probable que te hayas hecho alguna de estas preguntas: ¿sigue teniendo soporte?, ¿por qué todo el mundo habla ahora de Business Central?, ¿tengo que migrar sí o sí?, ¿cuánto me costaría?
Esta guía responde a esas preguntas de forma directa, sin tecnicismos innecesarios y con la información que necesitas para decidir con criterio.
¿Qué es Navision?
Navision es un sistema de gestión empresarial (ERP) que Microsoft comercializó durante años bajo el nombre de Microsoft Dynamics NAV. Permite gestionar en un único sistema las áreas centrales de una empresa: contabilidad y finanzas, compras, ventas, inventario, almacén y producción.
Durante más de dos décadas fue uno de los ERP más implantados en pymes españolas, especialmente en empresas de distribución, ingeniería, servicios y despachos profesionales. Muchas organizaciones que hoy siguen operando con Navision lo implantaron hace diez o quince años y lo han mantenido funcionando desde entonces.
El nombre «Navision» técnicamente ya no existe como producto activo. Lo que existe es su evolución: Microsoft Dynamics 365 Business Central.
¿Por qué Navision ahora se llama Business Central?
Microsoft renombró y evolucionó su ERP en varias fases. Navision pasó a llamarse Microsoft Dynamics NAV, y en 2018 Microsoft lanzó Business Central como la versión moderna y cloud-first del mismo producto.
No se trata solo de un cambio de nombre. Business Central es la misma familia de producto, pero reconstruida para funcionar en la nube, con actualizaciones automáticas, integración nativa con el resto del ecosistema Microsoft (Teams, Outlook, Power BI) y, más recientemente, con capacidades de inteligencia artificial a través de Copilot.
En la práctica, para una empresa que viene de Navision, Business Central es el camino natural de continuidad: conserva la lógica de funcionamiento que ya conoce, pero sobre una plataforma actual y con soporte garantizado.
Navision, Dynamics NAV y Business Central: ¿en qué se diferencian?
Es la confusión más habitual, porque los tres nombres se refieren a la evolución del mismo producto a lo largo del tiempo:
- Navision: el nombre original, anterior a la adquisición por Microsoft y en los primeros años bajo Microsoft.
- Microsoft Dynamics NAV: el nombre que adoptó el producto una vez integrado en la familia Dynamics. Es la versión que muchas empresas tienen instalada hoy, normalmente en servidores propios (on-premise).
- Microsoft Dynamics 365 Business Central: la versión actual, cloud-first, que sustituye a NAV y recibe todas las nuevas funcionalidades y actualizaciones.
Cuando alguien dice que tiene «Navision», casi siempre se refiere a una versión de Dynamics NAV instalada en su empresa. Y cuando pregunta por «Business Central Navision», lo que busca es entender cómo pasar de una a otra.
¿Microsoft sigue dando soporte a Navision?
Esta es la pregunta clave, y la que genera más urgencia real. Varias versiones de Microsoft Dynamics NAV han alcanzado ya el fin de su ciclo de soporte, y el resto lo irán alcanzando de forma escalonada.
El fin de soporte significa que Microsoft deja de publicar actualizaciones de seguridad, correcciones y adaptaciones normativas para esas versiones. En la práctica, seguir operando con una versión sin soporte implica varios riesgos:
- Seguridad: sin parches, el sistema queda expuesto a vulnerabilidades que no se corrigen.
- Cumplimiento normativo: las nuevas obligaciones legales (facturación electrónica, requisitos fiscales) no llegan como actualización. El sistema se queda atrás.
- Continuidad: cada año que pasa, encontrar soporte técnico especializado y mantener personalizaciones antiguas es más caro y más difícil.
Quedarse en una versión de Navision sin soporte no provoca un problema inmediato el primer día, pero convierte al ERP en un riesgo creciente para la operativa y el cumplimiento de la empresa.

¿Qué implica seguir trabajando con Navision?
Más allá del fin de soporte, mantener Navision tiene implicaciones concretas que conviene valorar:
Cumplimiento normativo. España ha entrado en una fase de digitalización fiscal obligatoria. La normativa Verifactu (Real Decreto 1007/2023) sobre sistemas de facturación, y la factura electrónica B2B obligatoria derivada de la Ley Crea y Crece (desarrollada por el Real Decreto 238/2026), exigen que el software de gestión cumpla requisitos técnicos específicos. Las versiones antiguas de Navision no incorporan estas capacidades y adaptarlas no siempre es viable. Business Central, en cambio, cubre estos requisitos mediante extensiones certificadas.
Costes de mantenimiento crecientes. Un sistema on-premise antiguo requiere servidores propios, mantenimiento de infraestructura y soporte especializado cada vez más escaso. Ese coste, muchas veces invisible, crece con el tiempo.
Limitaciones funcionales. Las capacidades modernas —trabajo en la nube, movilidad, integración con Power BI, inteligencia artificial— no están disponibles en las versiones antiguas. La empresa opera con menos herramientas que su competencia.
Deuda técnica acumulada. Las personalizaciones hechas hace años sobre Navision se vuelven frágiles y difíciles de mantener. Una migración bien planificada es también la oportunidad de limpiar esa deuda.
¿Cuánto cuesta migrar de Navision a Business Central?
El coste de una migración depende de varios factores: la versión de Navision de partida, el número de usuarios, el volumen y complejidad de las personalizaciones existentes, y las integraciones con otros sistemas.
No existe un precio único, pero sí una forma correcta de abordarlo: partir de un análisis del sistema actual que permita dimensionar el proyecto con precisión antes de comprometer nada. Ese análisis determina qué personalizaciones se conservan, cuáles se rehacen aprovechando funcionalidad estándar de Business Central, y qué integraciones hay que reconstruir.
Un factor que conviene conocer: Microsoft ha ofrecido programas de incentivo para la migración de Navision/NAV a Business Central en la nube, que pueden reducir el coste de las licencias durante el proceso de transición. Un partner con experiencia puede orientar sobre su disponibilidad y aplicación.
¿Cómo es un proyecto de migración y por dónde empezar?
Una migración de Navision a Business Central bien planteada sigue una secuencia clara:
- Análisis de la instalación actual. Qué versión de Navision se tiene, qué personalizaciones y desarrollos existen, qué integraciones están activas y qué procesos son críticos.
- Definición del alcance. Qué se migra tal cual, qué se rehace aprovechando el estándar de Business Central y qué se aprovecha para mejorar.
- Limpieza y preparación de datos. La migración es el momento óptimo para depurar el histórico y entrar en el nuevo sistema con datos limpios.
- Configuración y desarrollo. Puesta a punto de Business Central, reescritura de las personalizaciones necesarias e integración con el resto de sistemas.
- Formación y puesta en marcha. El equipo debe conocer el nuevo entorno. La adopción es tan importante como la parte técnica.
- Soporte post-migración. Acompañamiento en los primeros meses de operación para resolver incidencias y afinar el sistema.
El primer paso, y el más importante, es el análisis. Sin él, cualquier estimación de plazo o coste es una suposición.
Conclusión: ¿tengo que migrar ya?
Si tu empresa trabaja con una versión de Navision sin soporte o próxima a perderlo, la migración a Business Central no es una cuestión de si, sino de cuándo. Los factores que marcan la urgencia son el estado del soporte de tu versión, tus obligaciones normativas inmediatas y el coste creciente de mantener el sistema actual.
La buena noticia es que Business Central conserva la lógica de Navision que tu equipo ya conoce, sobre una plataforma moderna y con soporte garantizado. Bien planificada, la migración no es una ruptura: es la continuidad natural de lo que ya tienes, sin los riesgos de quedarse atrás.
En Solusoft llevamos más de 30 años implantando sistemas de gestión empresarial. Si trabajas con Navision y quieres entender en qué situación está tu sistema y qué implicaría migrar a Business Central, podemos ayudarte con un análisis inicial de tu instalación.