El verano no multiplica el número de ciberataques, pero sí cambia las condiciones en las que ocurren: menos personal, más teletrabajo, más conexiones desde fuera de la oficina y protocolos que se relajan. El resultado es un terreno más fácil para los mismos ataques de siempre. Estos son los tipos de incidente más frecuentes según los datos disponibles, y las medidas que reducen realmente el riesgo de cada uno.
Fraude por correo electrónico (phishing y BEC) en verano
Es, con diferencia, la puerta de entrada más explotada en verano: representa el 69% de los incidentes registrados entre junio y agosto, según el Informe de Siniestros Cibernéticos 2025 de Stoïk, recogido por Silicon.es. Los atacantes se hacen pasar por servicios de vacaciones, aerolíneas o incluso compañeros ausentes, y aprovechan que quien cubre las ausencias no conoce bien los procesos habituales para colar correos fraudulentos o solicitudes de transferencia falsas (fraude del CEO).
Cómo prevenirlo:
- Activar autenticación multifactor (MFA) en correo y herramientas en la nube, con prioridad sobre cualquier otra medida.
- Verificar la autenticación SPF, DKIM y DMARC del dominio corporativo para dificultar la suplantación.
- Revisar y reforzar los filtros anti-spam y anti-phishing antes del periodo de menor plantilla.
- Documentar por escrito el protocolo interno para autorizar transferencias económicas, especialmente cuando quien firma habitualmente está de vacaciones.
Compromiso de activos expuestos a internet
Supone un 8% de los incidentes veraniegos. Se trata de aplicaciones, portales o servidores accesibles desde fuera que quedan con vulnerabilidades sin corregir porque el equipo que los mantiene está reducido. Es un problema que crece cuanto más se ha digitalizado la empresa y cuantos más activos tiene expuestos.
Cómo prevenirlo:
- Aplicar los parches de seguridad pendientes antes de que el equipo reduzca su actividad, no durante.
- Auditar los activos digitales expuestos (webs, apps, APIs) para detectar vulnerabilidades críticas explotables.
- Revisar permisos de usuario y desactivar accesos que ya no sean necesarios.
- Apagar los dispositivos y servicios que no vayan a usarse mientras la oficina esté cerrada; lo que no está encendido no puede ser vulnerado.
Ransomware: menos frecuente, más costoso
Representa un 6% de los incidentes, menos frecuente en volumen, pero el que más daño causa cuando se materializa, como muestra el caso Collins Aerospace, que paralizó varios de los aeropuertos más transitados de Europa durante días. Se apoya en los dos puntos anteriores: suele entrar por phishing o por una vulnerabilidad expuesta, y su impacto se agrava cuanto más tarda en detectarse. En Solusoft profundizamos en cómo prepararse para este escenario en nuestro artículo sobre SSDLC como solución de ciberseguridad.
Cómo prevenirlo:
- Comprobar que las copias de seguridad se generan correctamente y, sobre todo, probar que pueden restaurarse: una copia que no se puede recuperar no sirve de nada.
- Mantener copias offline o inmutables, que un ransomware no pueda cifrar aunque acceda a la red.
- Definir un protocolo de guardia claro para el periodo vacacional: quién responde, con qué margen de decisión y a quién escala un incidente.
- Contar con un servicio de detección y respuesta gestionada (MDR) que opere fuera del horario habitual del equipo interno.
Robo de datos
Con otro 6% de los incidentes, suele ser consecuencia de los puntos anteriores —una credencial robada por phishing, un activo expuesto sin protección— más que un vector propio. El riesgo aumenta con el teletrabajo desde redes no seguras.
Cómo prevenirlo:
- Verificar el cifrado de disco en los portátiles que salen de la oficina.
- Confirmar que el antivirus/EDR está activo y actualizado en todos los dispositivos remotos.
- Revisar las políticas de VPN y exigir conexiones seguras para cualquier acceso remoto.
- Configurar el bloqueo automático de sesión en dispositivos inactivos.
La medida que sostiene a todas las demás
Ninguna de estas soluciones depende de una gran inversión tecnológica. La más determinante, según coinciden varias fuentes del sector, es simple: hacer antes del verano la revisión que no se puede hacer durante el verano. Parches, permisos, copias de seguridad y protocolos de guardia definidos con antelación reducen el riesgo mucho más que cualquier herramienta añadida a última hora. Si quieres revisar el nivel de preparación de tu empresa antes de las vacaciones, en Solusoft podemos ayudarte: ponte en contacto con nuestro equipo.